La cancha detectada en los años 30, cuenta con una longitud mayor al de la propia urbe prehispánica de Monte Albán (de 40 metros de largo).
La presencia de una gran cantidad de juegos de pelota en Atzompa, representa un enigma para los arqueólogos toda vez que este sitio no formaba parte del área nuclear de dicha ciudad.
En la actualidad el INAH, conjuntamente con el gobierno del estado de Oaxaca. trabaja en la consolidación y restauración de 21 edificaciones, en las que sobresalen la Casa de Oriente y la Casa de los Altares, con la intención de que Atzompa sea abierto a la visita pública, para lo cual en los últimos tres años se han invertido 12 millones de pesos.
La arqueóloga Nelly Robles informó que la intención es incluir a Atzompa como parte del recorrido de visita a Monte Albán, "hasta el momento se ha logrado un avance del 25 por ciento en la exploración del área total de este sitio que tuvo un uso residencial".
En el marco de la V Mesa Redonda de Monte Albán, que se realizará hasta el 5 de septiembre en Oaxaca, la directora de esta zona arqueológica detalló que el juego de pelota, además de los 70 metros de longitud y 20 de ancho, es único por contar con nichos en sus cuatro esquinas, característica que no se presenta en otras canchas.
"Estos nichos sirvieron para el depósito de las ofrendas durante las contiendas que se verificaban durante este ritual", explicó Nelly Robles, al abundar que en Atzompa también se ha registrado otro par de juegos de pelota -aún sin explorar- de menor tamaño, de 20 a 28 metros de longitud.
Para la apertura de este sitio que se ubica en la cima del Cerro del Bonete, al norte Monte Albán, Se han establecido ya los senderos para visitantes y sistemas de protección de los basamentos piramidales de la mayoría de las estructuras, se ha delimitado el perímetro del polígono en aproximadamente 2.5 kilómetros.
A su vez, el gobierno del estado ha aprobado ya la construcción de una carretera que conecte ambos sitios arqueológicos y crear así un corredor turístico-cultural estratégico, que beneficiará a la comunidad de Santa María Atzompa.
Además, se instaló ya un laboratorio donde se están analizando todos los materiales arqueológicos descubiertos durante las excavaciones.
La cerámica recurrente gira en torno a asociaciones zoomorfas, como vasos con garras de felino, y urnas efigie que representan seres míticos mitad hombre parte jaguar, águila o faisán.
Una vertiente de investigación relacionada con la cerámica es que Atzompa es un pueblo alfarero y cabe la posibilidad que sea una herencia prehispánica por lo que las investigaciones se centrarían en excavaciones dentro del pueblo de Santa María Atzompa ya pactados con la sociedad civil para indagar esta línea de investigación.
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