No obstante, una aportación reveladora de esos años dio un vuelco a las investigaciones en el mundo: para que el VIH se contagiara era necesaria la presencia de un receptor llamado CCR5.
Ese descubrimiento provocó llevar a cabo estudios en parejas no infectadas para saber las condiciones de esta nueva variable.
Los especialistas encontraron que muchas personas no infectadas, pero expuestas al virus, tenían un defecto genético que no dejaba expresar bien al CCR5, lo que provocaba que no se pudiera establecer el VIH.
De acuerdo con Santiago Ávila, investigador del CIENI, la expresión de CCR5 por defecto genético es muy rara en México.
"No hemos encontrado casos de personas expuestas no infectadas con dichas características, por lo que debemos avanzar en la investigación para explicar otras variables.
Cierto es que cada caso tendrá su explicación particular, dice el especialista.
Los números y las investigaciones señalan que la transmisión del VIH en coito vaginal de un hombre heterosexual infectado a mujer sana alcanza un promedio de 0.5%.
No obstante, la mezcla de factores determinará la probabilidad de contagio, pues incluso las infecciones vaginales pueden ser propicias para desarrollar VIH.
De acuerdo con Censida (Centro Nacional para la Prevención y Control de VIH-Sida), en México la prevalencia de infección en hombres alcanza 0.5%, mientras que en mujeres va de 0.08% a 0.1%, lo que significa que la probabilidad de encontrar a una mujer infectada oscila entre 8 por 10 mil o una por mil.
Desde hace años se sabe, por ejemplo, que sólo 25% de las esposas de personas con hemofilia (enfermedad genética que dificulta la coagulación de la sangre y que se caracteriza por hemorragias internas o externas) e infectadas también con VIH se contagiaban con el virus.
"Un joven gay que quiere tener con un trabajador sexual sexo anal receptivo sin condón, tiene un mayor riesgo, pues de inicio, la prevalecía del VIH entre los trabajadores sexuales homosexuales es de 11% con una probabilidad de transmisión de 2%", explica el director general de Censida, José Antonio Izazola.
La realidad según Censida, no existe una persona totalmente inmune al VIH.
"La exposición, así como los factores de inmunidad, virulencia y genética, intervienen para el desarrollo de la infección al primer contacto. Lo cierto es, que siempre existe la probabilidad". |