LONDRES.- La manipulación de la bacteria Escherichia Coli, que generalmente se halla en los intestinos animales, puede generar dos tipos de biocombustible de alta energía a partir de azúcares simples.
Así lo indica un estudio publicado esta semana en la revista científica Nature, según el cual se trata de los ésteres grasos y los alcoholes igualmente grasos.
Un grupo de expertos de la universidad de California, en Berkeley, describe cómo mediante alteraciones las bacterias llegan a expresar y secretar enzimas hemicelulasas. |