El masaje tiene una influencia directa sobre el desarrollo del feto. Estudios realizados recientemente confirman que las mujeres que utilizan técnicas de relajación, tales como el masaje, en forma regular, alientan un ambiente uterino más sano y los bebes son más calmos.
El masaje ayuda a controlar el dolor, favorece la relajación durante el parto y también puede acelerarlo.
Los rápidos cambios que una mujer experimenta después del parto pueden hacerse más expeditivos con el apoyo del masaje.
El masaje puede darse inmediatamente después del nacimiento, para alentar la expulsión completa de la placenta y de forma regular para ayudar a aliviar los dolores de espalda, stress, fatiga, dolores de cabeza y depresiones.
Es un momento único en el que la mujer se siente mimada y cuidada, percibiendo la belleza de su cuerpo al ser acariciado y perfumado con el aroma de aceites esenciales, que aportan bienestar, armonía y equilibrio durante la sesión de este maravilloso masaje. |